Los dragones de Komodo se caracterizan por ser unos cazadores pacientes. Aunque puede alcanzar brevemente velocidades de 10 a 13 mph (16 a 20 kph), su estrategia de caza se basa en el sigilo y la potencia. Puede pasar horas en un solo lugar a lo largo de un sendero de caza, esperando a que un ciervo u otra presa de tamaño considerable y nutritiva se cruce en su camino, y abalanzarse al ataque.

La mayoría de los intentos de este lagarto por abatir a la presa no tendrán éxito. Sin embargo, si es capaz de morder a su presa, la profunda herida que probablemente se infectará, la matará en cuestión de días. el dragón de Komodo utiliza su poderoso sentido del olfato para localizar el cuerpo. Una presa es a menudo compartida entre muchos dragones.

 

Dragón de Komodo atacando

Dragón de Komodo atacando

¿Cómo detecta un dragón de Komodo su presa?

Pueden ver objetos a una distancia de hasta 300 metros, por lo que la visión juega un papel importante en la caza, especialmente porque sus ojos son mejores para captar el movimiento que para discernir objetos estacionarios. Sus retinas poseen conos, por lo que son capaces de distinguir el color, pero tienen una visión deficiente con luz tenue. Tienen un rango de audición mucho menor que los humanos y, como resultado, no pueden oír sonidos como voces graves o gritos agudos.

El sentido del olfato del dragón de Komodo es su principal detector de alimentos. Utiliza su lengua larga, amarilla y bifurcada para saborear el aire. Luego mueve la punta bífida de su lengua al techo de su boca, donde hace contacto con los órganos de Jacobson. Estos analizadores químicos “huelen” a presas como los ciervos, al reconocer las moléculas en el aire. Si la concentración de moléculas presentes en la punta izquierda de la lengua es mayor que la muestra de la derecha, el dragón de Komodo sabe que el ciervo se acerca por la izquierda.

Este sistema, junto con al caminar ondulatorio, en la que la cabeza gira de un lado a otro, ayuda al dragón a detectar la existencia y la dirección de la comida. A veces, estos reptiles pueden oler carroña, o carne podrida, hasta a 2.5 millas (4 kilómetros) de distancia.

¿Cómo mata el dragón de Komodo?

Los dientes grandes, curvos y serrados de esta lagartija son su arma más mortífera, desgarrando la carne con eficiencia.

Actualmente existen varias teorías y debates sobre la flora bacteriana en la saliva del dragón. Algunos científicos, sostienen que las piezas dentales contienen trozos de carne de su comida anterior, y este residuo en descomposición y rico en proteínas aloja un gran número de bacterias, que se creen contribuyen al debilitamiento, infección e incluso sepsis en las presas. En la saliva se han encontrado más de 50 cepas bacterianas diferentes, y algunos estudios han logrado aislar algunas especies potencialmente sépticas.

Investigadores también han descubierto glándulas salivales venenosa en la mandíbula inferior del dragón. Además de las bacterias potencialmente dañinas, el veneno impide que la sangre se coagule, lo que causa una pérdida masiva de sangre e induce un estado de shock en la presa.

La mordedura del Komodo puede ser mortal, pero no para otro dragón de Komodo. Aquellos heridos mientras se pelean entre ellos parecen no estar afectados por las bacterias y el veneno. Actualmente los científicos buscan anticuerpos en la sangre del dragón de Komodo que puedan ser los responsables de esta inmunidad.

 

Alimentación del dragón de Komodo

Los dragones de Komodo comen casi cualquier tipo de carne, buscando cadáveres o acechando animales que varían en tamaño, desde pequeños roedores hasta grandes búfalos de agua. Los jóvenes se alimentan principalmente de pequeños lagartos e insectos, así como de serpientes y aves. Si viven hasta los 5 años de edad, se fijaran en presas más grandes, como roedores, monos, cabras, jabalíes y ciervos (la comida más popular). Estos reptiles son depredadores terciarios en la cima de su cadena alimenticia y también son caníbales.

Dieta del dragón de Komodo:

  • Ciervos
  • Cerdos
  • Búfalos
  • Cabras
  • Pájaros
  • Huevos
  • Monos
  • Jabalíes
  • Caballos
  • Serpientes
  • Pescado
  • Otros dragones

La garganta y los músculos del cuello del lagarto le permiten tragar rápidamente grandes trozos de carne. Varias articulaciones móviles, como la bisagra intramandibular, abren su mandíbula inferior ampliamente. El estómago del dragón también se expande fácilmente, permitiendo que un adulto consuma hasta el 80 por ciento de su propio peso corporal en una sola comida. Cuando son amenazados, los dragones de Komodo pueden vomitar el contenido de sus estómagos para disminuir su peso y poder huir.

Los dragones de Komodo son comedores eficientes, dejando atrás sólo alrededor del 12 por ciento de sus presas. Se alimentan de huesos, pezuñas, trozos de piel y intestinos (después de agitarlos para desalojar su contenido).